La Nueva Bio Dieta, de M.Gadet

La Nueva Bio Dieta, de M.Gadet

Maripi Gadet publica “La nueva bio dieta”. Un libro muy completo sobre todo aquello que rodea a la alimentación ecológica y el sector “bio”. Gadet es una vieja conocida de The Ecologist y de El Ecomensajero Digital y una defensora a ultranza de la agroecología. En su haber, varios libros dedicados al mundo “bio” agroalimentario y mucho conocimiento al respecto.  Os dejamos la entrevista que le han realizado desde vidasana.org 

-¿Le puedes explicar el libro a alguien que no lo haya leído?
Este libro contiene todas las claves para que aquellas personas interesadas por la alimentación aprendan a comer de forma sana y ecológica. Me gustaría que se convirtiese en el libro de cabecera de aquellos que creen que el cambio es posible, para los amantes de la cocina saludable y también para aquellos que deseen conocer el impacto positivo de la alimentación “bio” en nuestras vidas. Es un libro concienciador y en sus páginas se puede encontrar la ayuda necesaria para que nadie se pierda en el mundo ecológico. Se vende en librerías, pero mi sueño sería poderlo encontrar en cada tienda o supermercado de alimentación natural, en los herbolarios y en cada restaurante natural. Creo que entre todos los apasionados del sector orgánico podemos dar un cambio a los hábitos de consumo. Ahora es el momento. El número de consumidores de productos ecológicos va en irrefutable aumento. Su presencia se hace habitual en tiendas y grandes superficies. Pero surgen algunas dudas, y esa es la finalidad principal de este libro: informar y despejar dudas. ¿Son buenos para la salud? ¿Qué les distingue de los productos convencionales? ¿Por qué es tan importante alimentar a los niños con productos ecológicos? ¿Por qué son más caros? ¿Cómo diferenciarlos con seguridad? ¿Son la mejor opción? ¿Dónde podemos adquirir productos orgánicos? ¿Qué caracteriza a la carne y el pescado “bio”? En este libro el lector encontrará respuestas a todas estas preguntas.

UN PARTO DIFÍCIL
¿Cuándo se publicará?
Posiblemente ha salido en el peor momento para ‘nacer’ un hijo de papel, cuando todas las librerías están cerradas. Salió de imprenta justo la víspera de comenzar el confinamiento. Después de dos años de trabajo, no ha sido el mejor comienzo. Su presentación iba a ser en BioCultura Barcelona este mes de mayo, que también se ha pospuesto hasta septiembre. Iba a estar presente en la feria del libro de Valencia y en la de Madrid. Evidentemente, con el estado de alarma, la campaña de promoción se ha suspendido, pero siempre hay que ver lo positivo. Una de las cosas buenas del confinamiento es que estamos dedicando más tiempo a la lectura, y, al poder adquirirse por internet, las ventas están siendo muy buenas, aunque espero que dentro de poco pueda estar también en todas las librerías y espacios relacionados con el mundo ecológico.

¿Qué te ha llevado a hacerlo?
Todo el mundo sabe que la profesión de escritor es la peor remunerada del mundo, así que no ha sido un interés económico. Mi único objetivo ha sido poner mi pequeño granito de arena para dar a conocer una forma de alimentación en la que creo profundamente y sobre la que tengo la certeza de que es mejor para las personas que la convencional. Mis primeras enseñanzas sobre agricultura ecológica las obtuve hace casi 30 años, y, después de todo este tiempo, estoy convencida y sigo apostando por esta forma de consumo, cada vez con más ilusión y seguridad. Es la que nos puede salvar, y ahora más con el cambio imprevisto en nuestras vidas que estamos experimentando y que debe hacernos reflexionar. Cada vez son más y mejor argumentados los estudios que aseveran que los alimentos convencionales contienen demasiados químicos que pueden contribuir a la aparición de enfermedades. El sentido común nos sugiere que ingerir sustancias químicas en exceso es poco saludable. La clave se esconde en la prevención. Lo mejor es no exponerse a sustancias sospechosas, aunque no estén prohibidas por normativa. El ciudadano no sabe dónde se encuentran estos químicos, ni tan siquiera sabe que están presentes en su frigorífico de forma habitual. No entiende, ni tiene porqué, el encriptado lenguaje escrito en las etiquetas de los productos que consume. Si después de leer este libro la gente sigue alimentando a sus familias con productos convencionales, lo veré muy respetable, pero al menos que no sea por desconocimiento de causa.


“Las cifras nos informan de que la demanda de alimentos ecológicos aumenta cada año, debido a la creciente preocupación de la población por su alimentación. Afortunadamente en nuestro país ha aumentado muchísimo su consumo en los últimos años, pero, sin embargo, seguimos muy por debajo de países como: Alemania, Dinamarca, Suecia, Austria, Suiza y Holanda, que continúan superándonos con creces”


 

PANDEMIA Y CRISIS
La crisis del coronavirus, cuando pase, hará que el sector ecológico aumente, ¿después la concienciación de la gente?
La pandemia dejará heridas muy incisivas y dolorosas, pero también nos está haciendo reflexionar: soy positiva por naturaleza. En los últimos años el consumo de productos ecológicos ha ido en irrefutable aumento. Estamos abriendo los ojos y viendo la nefasta calidad nutricional de muchos de los alimentos que ingerimos cotidianamente y que, además, influyen negativamente sobre nuestra salud. Esta locura que desgraciadamente nos ha tocado vivir está aportando muchas enseñanzas, y una de ellas va a ser la importancia de cuidar de nuestra salud y de tener un sistema inmune fuerte. La DIETA ECOLÓGICA ES LA MEJOR QUE EXISTE. Estoy plenamente convencida de que esconde el secreto de la salud. Es la dieta de la VIDA, de la energía y la más fácil que existe en el complejo mundo de la nutrición, la única que no cuesta esfuerzo llevarla a cabo. No resulta restrictiva, ya que tiene una fuerte densidad nutritiva que no nos priva de nutrientes esenciales, ni tampoco de energía, debido a que los productos ecológicos tienen nutrientes y energía que son fácilmente asimilables por nuestro organismo.

-¿Qué ha sido lo más complejo del libro?
Lo más complicado, pero a la vez lo más gratificante, ha sido “robar” tiempo a todas esas personas que han enriquecido este libro con sus testimonios. Grandes personas y relevantes profesionales del sector, a los que estoy muy agradecida por haberme dedicado parte de su valioso tiempo. De investigadores de la talla de: María Dolores Raigón, Pilar Muñoz-Calero, Nicolás Olea o Juan Serrano. De presidentes de comités como: José Antonio Rico y Vicente Sanz, del CAECV; Álvaro Barrera, del CAAE; David Samper, del CAERM, Concepción Fabeiro, de la SEAE; y David Román de la UVE. Del maravilloso equipo que conforma Vida Sana con Ángeles Parra, Pedro Burruezo y Juan Carlos Moreno, quienes siempre están a mi lado cuando los necesito. De productores ecológicos que me atienden amablemente cuando quiero saber, como: Andrés López Raya (Aloe Vera las Coronas); Rafael Guardeño (Truefoods); Juan Carlos Novo (Alkanatur); Manuel Esclapez (Granovita); Maite Maeso (Fruto del Huerto) o el gran equipo de Biocop. A periodistas ambientales como Marta Gandarillas y Pepe Plana. Y a muchas más personas extraordinarias que con sus palabras han dejado su impronta en este libro. Sinceramente, muchas gracias a todos.

 

BIOCULTURA
¿Qué es para ti BioCultura?
Siempre que hablo de BioCultura lo hago desde el corazón, porque a mí personalmente me ha dado mucho. Es, desde hace casi 40 años, mi principal nexo de unión con el sector ecológico. Ahora somos un ejército, pero hace treinta años aun éramos cuatro los que apostábamos por esta forma de vida. Creo que a BioCultura hay que agradecerle que haya sido el faro que ha guiado y ha dado visibilidad a todos los que conformamos esta gran familia “bio”. Año tras año sigue reuniendo las novedades del sector, a los productores y a los intermediarios y, por supuesto, a los más importantes: los consumidores. Sin lugar a duda, es la gran cita ecológica de nuestro país.

 

¿Cuáles son las claves el sector ecológico en España?
Las cifras nos informan de que la demanda de alimentos ecológicos aumenta cada año, debido a la creciente preocupación de la población por su alimentación. Afortunadamente en nuestro país ha aumentado muchísimo su consumo en los últimos años, pero, sin embargo, seguimos muy por debajo de países como: Alemania, Dinamarca, Suecia, Austria, Suiza y Holanda, que continúan superándonos con creces. No pasa nada, esto no es una carrera por ver quién llega antes, lo importante es llegar. Hay que tener en cuenta que son sociedades mucho más concienciadas con el bienestar, la salud y el medio ambiente. Pero lo importante es que nosotros, a nuestro ritmo, a nuestra velocidad de crucero, también llegaremos. En la última década los cultivos ecológicos han crecido a un ritmo frenético e imparable. El objetivo propuesto por algunas organizaciones es alcanzar el 50% del terreno cultivado en ecológico para el 2030. España es el primer país productor de la Unión Europea por superficie cultivada y, además, la producción ecológica española es muy variada y de alta calidad.

Háblanos del sector ecológico en tu comunidad, la Comunitat Valenciana…
Como residente que soy en la Comunitat Valenciana, mi tierra adoptiva, de la que estoy enamorada, estoy especialmente sensibilizada y comprometida con lo que acontece en esta región. A la vez, estoy muy orgullosa de cómo se están haciendo de bien las cosas. El equipo que gestiona en los últimos años el CAECV está haciendo una labor impecable, con un generoso esfuerzo, con el que han logrado colocar al sector ecológico de la Comunitat Valenciana en un referente en el ámbito nacional e internacional. Según los informes estadísticos publicados por el Ministerio de Agricultura el número de productores agrarios y comercializadores dedicados a la producción ecológica en las tres provincias valencianas se ha disparado. El ascenso de la superficie cultivada en los últimos años es extraordinario. Como siempre le digo al presidente, José Antonio Rico, me quito el sombrero con lo bien que lo está haciendo. Se han generado nuevas oportunidades de negocio, de exportación y de trabajo. También ha crecido enormemente el sector dedicado a la elaboración, conservación, manipulación y envasado de alimentos. Ahora han emprendido otra fundamental tarea, la enseñanza en las escuelas de los beneficios de una alimentación “bio” a los más pequeños, con la puesta en marcha del programa AulaBio, que está resultando todo un éxito.

¿UN FUTURO DISTÓPICO?
Como ves el futuro, ¿cada vez más distinto?
La alimentación ecológica simplemente es otro modo de alimentarse, un estilo de vida diferente que protege nuestra salud y respeta el medio ambiente para que este planeta continúe siendo habitable para las generaciones venideras. No veo futuro sin alimentación ecológica. No existe una opción mejor. Además, nuestros pueblos se han quedado abandonados y creo que la producción ecológica puede ser la salvación de muchos municipios. Simplemente es aplicar el sentido común a nuestra existencia y a su futuro. Y cada vez somos más los que lo estamos haciendo.

 

Entrevista realizada por vidasana.org 

 

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